PUBLICADA LA NORMATIVA QUE PERMITE A LOS TRANSPORTISTAS CON PERMISO B SOLICITAR LA TARJETA DE TACÓGRAFO
-> A partir del 1 de julio de 2026, en operaciones de transporte internacional o en operaciones de cabotaje, será obligatorio el
tacógrafo en los vehículos de transporte de mercancías por carretera cuya masa máxima autorizada sea superior a 2,5 toneladas.
->La Orden TRM/282/2026, de 25 de marzo, publicada el pasado sábado 28 de Marzo, desbloquea la situación para el transporte ligero internacional de más de 2,5 toneladas y vehículos de combustibles alternativos hasta 4.250 kg.
El Boletín Oficial del Estado publicó el pasado sábado 28 de Marzo la Orden Ministerial TRM/282/2026, una medida clave para el sector del transporte ligero que resuelve la imposibilidad técnica de obtener la tarjeta de conductor para los titulares
del permiso de clase B.
Esta nueva norma se adapta a la nueva regulación europea en materia de transporte internacional en vehículos ligeros. Así con la entrada en vigor de esta norma, los conductores de vehículos de entre 2,5 y 3,5 toneladas que realicen transporte internacional ya pueden solicitar su tarjeta de conductor con antelación a la fecha límite del 1 de julio, cuando el tacógrafo será obligatorio para este
segmento.
Asimismo, se normaliza el trámite para los conductores de vehículos de mercancías impulsados por energías alternativas de entre 3.500 kg y 4.250 kg que operan con permiso B y que hasta ahora tenían limitado su ámbito geográfico de actuación al
no poder obtener la tarjeta del tacógrafo.
Si bien el desbloqueo de la posibilidad de solicitar las tarjetas de tacógrafo es un paso fundamental, el sector del transporte ligero internacional afronta un escenario crítico por el desconocimiento total de la normativa sobre tiempos de conducción y
manejo del aparato, al estar estos profesionales exentos del certificado CAP. Por ello, se insiste en la necesidad de que el Ministerio de Transportes articule una línea de ayudas idéntica a la que se aprobó para el transporte pesado en 2024 para facilitar la inversión en el nuevo tacógrafo inteligente de segunda generación, así como la financiación de acciones formativas específicas para evitar sanciones por errores técnicos en el uso del dispositivo o en el registro de los periodos de descanso.


